En Galicia, donde abundan los edificios históricos y protegidos, mejorar el aislamiento térmico sin alterar su valor patrimonial es un desafío constante. Muchos de estos inmuebles carecen de un aislamiento eficiente, lo que supone pérdidas energéticas y un bajo confort térmico. En este contexto, el aislamiento por insuflado desde el interior se posiciona como una solución respetuosa, rápida y eficaz. En este artículo, te explicamos por qué esta técnica es ideal para edificios protegidos, especialmente en el territorio gallego, y qué dice la normativa al respecto.
¿Qué es el aislamiento por insuflado desde el interior?
Se trata de una técnica de rehabilitación energética que consiste en inyectar material aislante a granel dentro de la cámara de aire de los muros, accediendo desde el interior de la vivienda. Es ideal para edificios con fachadas protegidas, ya que permite mejorar la eficiencia térmica sin modificar su aspecto exterior. Las perforaciones necesarias son de apenas 8 a 12 mm —el grosor de un bolígrafo—, lo que en paredes con papel pintado o molduras permite al profesional ocultarlas en las juntas sin dejar rastro visible. Además, es una intervención rápida, limpia y reversible, que puede realizarse en tan solo un día.
Entre los materiales más comunes se encuentran:
- Lana mineral: incombustible, con buen comportamiento frente a la humedad. No absorbe agua líquida, por lo que protege la estructura de madera interior (viguetas, pontones) en caso de filtraciones.
- Celulosa: ecológica y transpirable, perfecta para muros antiguos. Debe aplicarse solo si la fachada está bien impermeabilizada, ya que ante filtraciones actúa como esponja.
- EPS (poliestireno expandido): ligero, impermeable y estable. Al no absorber agua líquida, es una opción más segura en muros de piedra históricos con posibles juntas comprometidas.
- Corcho y fibra de madera: naturales, transpirables y de bajo impacto ambiental.
Esta técnica es especialmente útil en edificios que cuentan con muros de doble hoja con cámara de aire. En casos donde los muros son macizos, pueden evaluarse alternativas compatibles como trasdosados interiores.
Ventajas del insuflado interior en rehabilitación
- Mantiene la fachada intacta: clave en edificios protegidos.
- Mejora el confort térmico y acústico.
- Previene condensaciones y humedades internas.
- Obra rápida y poco invasiva: sin necesidad de andamios ni grandes reformas.
- Alta relación coste-beneficio.
- No reduce superficie útil: un trasdosado convencional de pladur con estructura e aislante roba entre 5 y 8 cm por pared, centímetros muy valiosos en pisos históricos de zonas céntricas donde el metro cuadrado tiene gran valor. El insuflado elimina ese sacrificio de espacio.
- Reversible: a diferencia de la espuma de poliuretano proyectada —que se adhiere al muro y es prácticamente imposible de retirar sin dañarlo—, los nódulos de lana mineral o las perlas de EPS pueden succionarse en el futuro si fuera necesario acceder a la cámara para una reparación estructural. Este argumento es especialmente valorado por los técnicos de Patrimonio.
Además de estos beneficios, el insuflado desde el interior puede mejorar la calificación energética del edificio, facilitando el acceso a ayudas y subvenciones para rehabilitación energética.
Normativa para edificios protegidos en Galicia
Galicia cuenta con una normativa específica que regula las intervenciones en edificios con valor patrimonial. La principal referencia en materia de patrimonio es la Ley 5/2016 del Patrimonio Cultural de Galicia, que define qué actuaciones son admisibles en BIC y sus entornos de protección. El insuflado cumple con el principio de «mínima intervención» que establece esta ley, lo que lo convierte en una solución bien posicionada ante la Consellería de Cultura. También es relevante la Ley 1/2019 de Rehabilitación y Regeneración Urbanas de Galicia, que flexibiliza las actuaciones en inmuebles protegidos siempre que no se alteren los elementos que justifican su protección.
Según el nivel de protección
- Protección ambiental: se permite cualquier intervención interior, incluyendo aislamiento, siempre que no se modifique la fachada. El insuflado interior es perfectamente viable.
- Protección estructural: también se permite el aislamiento interior, siempre que no se afecten elementos estructurales protegidos (muros portantes, escaleras históricas, etc.).
- Protección integral o BIC (Bien de Interés Cultural): se requiere autorización específica de la Dirección Xeral de Patrimonio. Aun así, el insuflado puede aprobarse si se demuestra que no compromete elementos patrimoniales y que es una intervención reversible.
Además, muchos ayuntamientos gallegos, como A Coruña, Santiago o Vigo, disponen de planes especiales que prohíben modificar las fachadas de edificios catalogados, por lo que el aislamiento desde el interior es la alternativa preferente. Por ejemplo, en el caso de A Coruña, se está tramitando una ordenanza que desaconseja el uso de aislamiento térmico exterior (SATE) en fachadas protegidas.
En general, para actuaciones interiores como el insuflado, basta con una comunicación previa o licencia de obra menor, salvo en edificios con protección integral. Esta facilidad burocrática es otro de los puntos fuertes de la técnica.
Recomendaciones técnicas
Antes de realizar un insuflado es importante:
- Verificar la existencia de cámara de aire mediante inspección endoscópica previa: en edificios antiguos era habitual verter restos de obra dentro de la cámara, lo que genera puentes térmicos donde el aislante no puede llegar. Esta inspección no es solo una recomendación, es una garantía de resultado.
- Comprobar la ausencia de humedad activa o escombros.
- Elegir el material adecuado según el tipo de muro y su grado de exposición a la humedad: en muros de piedra históricos, priorizar materiales no capilares (lana mineral nódulada o EPS con grafito) frente a la celulosa si existe riesgo de filtración.
- Contar con profesionales especializados y materiales certificados.
Preguntas frecuentes
¿El insuflado es reversible? Sí, en la mayoría de los casos se puede extraer el material sin daños significativos, algo muy valorado en rehabilitación patrimonial.
¿Genera suciedad o molestias? Es una obra limpia y rápida. Se puede realizar sin desalojar la vivienda.
¿Es compatible con ayudas a la rehabilitación? Sí, mejora la calificación energética y puede servir para acceder a subvenciones autonómicas y estatales.
Conclusión
El insuflado desde el interior se presenta como una de las mejores opciones para mejorar el aislamiento en edificios protegidos en Galicia, respetando su valor patrimonial. Gracias a su eficacia, rapidez de instalación y compatibilidad con la normativa autonómica y municipal, es una técnica cada vez más utilizada en rehabilitaciones energéticas.
Si estás pensando en mejorar el confort térmico de tu vivienda o edificio histórico, consulta con técnicos especializados para evaluar si el insuflado interior es la solución más adecuada.

